Para copiar nuestros hoteles de ensueño, apostamos por un colchón de calidad que dure en el tiempo. Y para evitar comprar otro, apostamos por la manta de plumas de ganso (el accesorio estrella del invierno). Nos encantan sus propiedades aislantes, su poder antiácaros y porque da más volumen a la cama. En resumen, acogedor y termorregulador.