Son simplemente portabebés “listos para usar”, ¡como una mochila! Mientras que en un cabestrillo, la instalación y el anudado crean el asiento y sostienen al niño, el portabebés preformado ya tiene un asiento y correas. Todo lo que queda por hacer es se establezcan y hacer los ajustes necesarios para ajustar el cabestrillo preformado a su morfología y a la del niño.