Cada lijadora se define por su mecanismo de lijado, es decir, sus primeras funciones. Como se mencionó anteriormente, hay varios tipos de lijadoras: Lijadora vibratoria: estas lijadoras están equipadas con un una bandeja de forma variable. Puede ser triangular Puede ser cuadrado o rectangular. Esta placa vibra una vez que se enciende la unidad, haciendo un efecto abrasivo en la superficie a lijar. La vibración se obtiene con pequeños movimientos circulares pero muy rápidos. La lijadora vibratoria es ideal para terminar el trabajo. Ligero y potente según se requiera (entre 150w y 400w), le permitirá obtener acabados perfectos en diferentes superficies. Las lijadoras vibratorias con placas rectangulares le ayudarán en el acabado de grandes superficies y, por el contrario, para lugares de difícil acceso como esquinas y rincones redondeados, por ejemplo, las lijadoras con placas triangulares serán ideales. Lijadora excéntrica: aquí el tablero vibra y gira sobre su eje central de rotación. El movimiento circular va acompañado de un movimiento excéntrico (perpendicular). Por lo tanto, el lijado se lleva a cabo cada vez que la placa gira sobre la superficie a lijar. Las lijadoras excéntricas se adaptan a cualquier superficie y material, y también son ideales para el lijado y el acabado, sin mencionar los diversos trabajos de pulido y abrillantado que pueden realizar. Versátiles gracias a sus suelas de goma, cuya flexibilidad puede variar de una lijadora a otra, se adaptan y serán sus mejores amigos en sus diversos trabajos de lijado.